La angustia es una emoción, sentimiento, pensamiento, condición o comportamiento desagradables.
Puede afectar la forma en que razona, siente o actúa, y puede hacer más difícil enfrentarse a diferentes situaciones. Las investigaciones muestran que la angustia puede afectar la forma en que tomas decisiones y la toma de medidas relacionadas con su salud.
¿Qué es la Angustia y qué tan Común es?
La angustia es esa sensación de inquietud, de que algo no está bien. Es como un nudo en el estómago o un peso en el pecho que no se va. Lo creas o no, es algo muy común. Según la Organización Mundial de la Salud, alrededor de 1 de cada 13 personas en el mundo experimentan ansiedad, lo que incluye la angustia.
Una crisis de angustia, o ataque de pánico, puede ser aterradora. Los síntomas más comunes incluyen:
- Palpitaciones o latidos acelerados
- Sudoración excesiva
- Temblor
- Sensación de ahogo
- Miedo intenso
Si alguna vez has sentido esto, no estás solo/a. Muchas personas pasan por ello y es importante saber que, aunque se siente muy real, no es peligroso para tu vida.
Motivos Comunes que Generan Angustia
La vida cotidiana está llena de situaciones que pueden desencadenar angustia. Algunas de las razones más comunes incluyen:
- Estrés laboral: Plazos ajustados, altas expectativas y una carga de trabajo abrumadora pueden llevarte al límite.
- Problemas financieros: Preocupaciones sobre deudas, gastos inesperados o dificultades para llegar a fin de mes son grandes generadores de angustia.
- Relaciones personales: Los conflictos con amigos, familiares o pareja también suman esa carga emocional que sentimos sobre nuestros hombros.
- Cambios importantes en la vida: Mudanzas, cambios de trabajo, la pérdida de un ser querido o cualquier transición significativa en lo personal pueden generar una profunda angustia.
Formas de Trabajar la Angustia
No estás solo/a en esto, y quiero dejarte tres estrategias simples para manejar una crisis de angustia:
- Respiración Profunda: Inhala lentamente por la nariz, sostén la respiración por unos segundos y exhala por la boca. Esto puede ayudarte a calmarte.
- Ejercicio Regular: Actividades como caminar, correr o hacer yoga pueden reducir significativamente la ansiedad.
- Hablar con Alguien: A veces, simplemente expresar lo que sientes con un amigo o familiar puede aliviar mucho la carga.
Es importante recordar que sentir angustia no te hace débil ni raro/a. Es solo una respuesta humana natural a situaciones estresantes o desconocidas. Compartir nuestras experiencias y apoyarnos unos a otros puede hacer una gran diferencia. Y si necesitas ayuda profesional, no dudes en buscarla; en brain Project te podemos ayudar.



